La maldita Primavera: Trastorno Afectivo Estacional

"LA MALDITA PRIMAVERA"

Ya lo decía Yuri en su canción...

 

 

Esta estación tan florida y aromática en la que el sol comienza a regalarnos días tibios y luminosos, para algunas personas es una época magnífica, de renacimiento y de expansión, mientras para otras se transforma en una pesadilla debido a las alergias o es fuente de un profundo sufrimiento emocional, cuando se activan los Trastornos Afectivos Estacionales (TAE).

 

Existen factores genéticos y gatillantes ambientales que explican los trastornos estacionales del ánimo en primavera, pero también influyen fuertemente aspectos psicológicos.

La sensación de soledad y la falta de redes sociales pueden hacerse más evidentes en esta época de florecimiento en la que las expectativas y "exigencias" sociales de compartir actividades al aire libre, verse bien, estar más alegres, etc., pueden desencadenar crisis de tristeza, melancolía y/o angustia que son descritas por quienes las padecen de manera tan clara como -"Siento que todo florece, menos yo"- o -"Ha llegado la primavera y yo sigo en invierno"-. Si estas frases te representan o has escuchado a un/a amig@ o familiar decir algo parecido a esto, es importante que pongas atención a lo que sigue. 

 

Sabido es, para los profesionales de la salud mental, que en esta época del año aumentan las consultas por trastornos afectivos, las hospitalizaciones y, lamentablemente también los suicidios.

 

 

Si bien, lo principal es consultar con un especialista en salud mental (Psicólogo o Psiquiatra) cuando se observen síntomas que pudiesen hacer sospechar la presencia de algún cuadro afectivo, también hay acciones que podemos llevar a cabo para prevenir su aparición o ayudar a que el tratamiento tenga un mejor y mayor efecto. 

 

 

1. Si está desanimad@ y no tiene ganas de levantarse, permítase estar en la cama una hora más y luego levántese. Dese una buena ducha, vístase con ropa que le guste o que, al menos no le disguste, perfúmese, arréglese lo mejor que pueda aunque no tenga ganas e intente salir al menos por un rato a caminar. Uno de los signos de la depresión es la tendencia a perder el interés en todo, incluso en uno mismo. Se llega a un punto en que el descuido personal es tal, que las personas dejan hasta de asearse. Este primer consejo, nos ayuda a mantener nuestra voluntad bien puesta en el objetivo de no descuidarnos en lo más básico. 

 

2. Tome sol, pues además de fomentar la producción de vitamina D, incide en la actividad serotoninérgica (producción de serotonina, hormona y neurotransmisor) afectando positivamente el estado de ánimo.

 

3. Aliméntese bien: Consuma una dieta balanceada, rica en fibras y variada en vitaminas que pueden obtenerse de las frutas y de verduras de diferentes colores. Las proteínas son fundamentales, como también lo son los carbohidratos y las grasas de calidad.

 

4. Si se siente muy cansad@, triste, deprimid@ o ansios@, evite el consumo de alcohol, marihuana y otro tipo de drogas que, tras un período de calma y/o euforia, terminan por empeorar la sensación de angustia.

 

5. Evite aislarse, intente coordinar actividades con sus amig@s o familiares y comparta con ell@s. Si tiene suficiente confianza, hable de lo que está sucediéndole. Eso l@ hará sentirse acompañad@ o comprendid@. Sin embargo, debe asegurarse de elegir bien con quién hablar de sus temas profundos para no sentirse enjuiciad@ o criticad@.

 

6. Realice actividad física para estimular la producción de serotonina, dopamina y endorfinas. Elija de acuerdo a sus gustos e intereses, buscando ponerse metas y desafíos que ir cumpliendo paulatinamente.

 

6. Respete los ciclos de sueño y vigilia. Duerma las horas necesarias y evite las siestas, hasta que sus ritmos se regulen.

 

7. Busque nuevos intereses y actividades que l@ tranquilicen, l@ pongan en contacto con otras personas, le permitan distraerse o l@ entretengan, según lo que usted sienta que necesita y transfórmel@s en un hobby. No importa cuánto tiempo dure, la exploración puede ser algo permanente.

 

Y recuerde visitar a un/a especialista si los síntomas depresivos o ansiosos perduran.

 

 

 

 

 

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